El régimen de EEUU liberará a exmiembro de Panteras Negras tras 40 años de aislamiento

 

La decisión judicial se tomó, debido a que la vida de Wallace pende de un hilo, a causa de su padecimiento de cáncer en el hígado. Según el grupo de defensores legales, se le concede la libertad para ofrecerle justicia.

Un juez estadounidense ordenó este jueves la liberación de Herman Wallace, uno de los mártires del partido Panteras Negras, también conocido como “tres Angola”, que se encuentra encarcelado por imposición de aislamiento en solitario desde el año 1972 en un centro de reclusión federal de Lousiana (sur de EE.UU). La decisión judicial se tomó debido a que la vida de Wallace pende de un hilo a causa de su padecimiento de cáncer en el hígado.

Según el grupo de defensores legales, al exintegrante del colectivo de autodefensa afroamericana se le concede la libertad con motivo de ofrecerle justicia, luego de cuatro décadas de desolación, por lo que exigirán al Departamento de Administración Penitenciaria que acate la orden del juez para que wallace “pueda pasar sus últimos días de vida como un hombre libre”.

El expanteranegra, de 72 años, viene implorando albedrío desde el pasado mes de agosto, cuando fue informado de que el estado de la patología que presenta es terminal. Wallace fue condenado al confinamiento en solitario por 40 años, a consecuencia de la culpabilidad atribuida por el asesinato del un hombre blanco, desempeñado como oficial castrense en Angola, en los años 70, del Estados Unidos racista.

Wallace, fundador del partido de autodefensa en la cuidad de Oakland- California (este de San Francisco), libró en esa época las luchas de clase entre negros y blancos, acentuadas por el impulso de las ideas de Malcom X, expuestas por los afrodescendientes, entre ellos Albert Woodfox y Robert King Wilkerson, quien obtuvo su libertad después de 29 años de reclusión.

En principio, wallace fue aprehendido por robo y condenado a cadena perpetua. Según su abogados defensores, los cargos se basaban en el testimonio utópico de cuatro prisioneros, pues ninguna de las huellas digitales en la escena del crimen correspondían al penado, y testigos aseguraron que este trabajaba en otro sector de la prisión en el momento de los hechos.

Pese a que las autoridades estatales reafirman la culpabilidad del prisionero por el homicidio del guardia, en un penal de Angola, Wallace asevera que les tendieron una trampa para involucrarlos en el hecho por sus acciones políticas en beneficio de mejorar las condiciones de trabajo, la solidaridad racial entre los presos y evitar las violaciones y la esclavitud sexual, según un reporte de portal Democracy Now.

Por su parte, el director de la filial de Estados Unidos de Al, Steven Hawkins, declaró a la prensa que el maltrato que recibió wallace durante este tiempo no eliminará la determinación del juez. “Ningún fallo podrá borrar las condiciones de detención crueles, inhumanas y degradantes que padeció durante 41 años”, afirmó.

Este polémico caso ha sido llevado a los tribunales de Washington (capital EE.UU) en tres ocasiones sin haber obtenido respuesta hasta ahora, dado que no existen pruebas que vinculan directamente a wallace y Woodfox. Mientras, Herman Wallace solo esperan que le “hagan justicia”, en vista de que los médicos tratantes le diagosticaron dos meses de vida.

CubaSí / TeleSUR
Tomado de Octubre
 
 
 

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